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Cómo leer el desgaste de sus llantas y saber cuándo cambiarlas

Desgaste de llantas del auto y señales de revisión
El dibujo de sus llantas dice qué está mal en el auto. Cómo interpretar cada patrón de desgaste, medir la profundidad y leer la fecha de fabricación.

Las llantas son la única parte del auto que toca el suelo, y su dibujo funciona como un diagnóstico gratuito: la forma en que se observa el desgaste de llantas dice qué está pasando con la presión, la alineación o la suspensión.

Aprender a leerlas toma cinco minutos y ahorra bastante dinero, porque una llanta que se gasta mal se gasta rápido.

Los cuatro patrones de desgaste

Gastada por el centro, con los bordes bien. Exceso de presión. La llanta se abomba, apoya solo la banda central y desgasta ahí. Además el auto rebota más y agarra menos.

Gastada por los dos bordes, con el centro bien. Falta de presión. La llanta se hunde en el centro y carga sobre los hombros. Este caso además calienta el flanco y es el que más riesgo de reventón tiene en carretera.

Gastada solo por un lado. Problema de alineación, casi siempre de convergencia o de camber. No se corrige con presión: hay que alinear, y si ya se gastó desparejo esa llanta no se recupera.

Desgaste en parches, como ondas o escalones. Se llama copeo y apunta a amortiguadores vencidos o a un balanceo perdido. La llanta rebota mientras rueda y se come el caucho a tramos. Se detecta pasando la mano por la banda: se siente como una superficie ondulada.

Cuánto dibujo queda: los testigos

Toda llanta trae unos resaltes dentro de las ranuras principales, colocados a la altura del límite legal de desgaste. Se llaman testigos, y en el flanco están señalados con las letras TWI o con un triangulito.

Desgaste de llantas y testigo de fallos del vehículo
El desgaste irregular de las llantas puede revelar problemas en el vehículo.

Cuando la banda de rodadura se iguala con ese resalte, la llanta llegó a 1,6 milímetros de profundidad, que es el mínimo legal en la mayoría de normativas. Y ese es el mínimo, no el punto recomendable: a partir de los 3 milímetros el desempeño sobre piso mojado cae de forma bastante marcada.

Si no quiere buscar el testigo, existe el truco de la moneda: introduzca una moneda en la ranura y compare cuánto se hunde en distintas partes de la llanta y entre una llanta y otra. Lo que busca no es tanto la medida exacta como la diferencia entre zonas.

La fecha que casi nadie mira

En el flanco de cada llanta hay un código DOT que termina en cuatro dígitos. Los dos primeros son la semana de fabricación y los dos últimos, el año. Un «2524» significa semana 25 de 2024.

Importa porque el caucho envejece aunque el auto no ruede. Se endurece, pierde adherencia y aparecen microfisuras en el flanco. La recomendación habitual de los fabricantes es revisarlas a partir de los 5 años y no pasar de los 10, sin importar cuánto dibujo tengan.

Es un dato especialmente útil al comprar un auto usado con «llantas casi nuevas»: pueden tener todo el dibujo y siete años encima.

«Aquí lo que más vemos es desgaste en los dos bordes, que es falta de presión. La gente no revisa la presión ni una vez al mes. Y rotarlas, casi nadie. De cada diez clientes, tal vez dos me piden la rotación. Los otros ocho terminan cambiando las delanteras al doble de seguido que las de atrás, y pagando más al final.»

— Jefe de taller — Comercial Hidrobo

La presión: dónde está el número correcto

No está en la llanta. El número grabado en el flanco es la presión máxima que soporta esa llanta, no la que debe llevar su auto.

La correcta viene en una etiqueta pegada en el marco de la puerta del conductor, y a veces en la tapa del tanque. Ahí figura la presión para uso normal y, en muchos casos, otra distinta para el auto cargado.

Dos apuntes prácticos. La presión se mide en frío, antes de rodar, porque al calentarse sube y da una lectura falsa. Y conviene revisarla al menos una vez al mes: una llanta pierde presión sola con el tiempo, y en la sierra los cambios de temperatura entre la madrugada y el mediodía aceleran esa variación.

Presión correcta de la llanta para mantener seguridad del auto

Rotación: lo más barato que alarga la vida del juego

Las llantas delanteras y traseras no se gastan igual. En un auto de tracción delantera, las de adelante cargan el peso del motor, la tracción y buena parte del frenado, y se gastan bastante más rápido.

Rotarlas cada 10.000 kilómetros reparte ese desgaste y hace que las cuatro terminen su vida juntas, en vez de tener que cambiar de a dos cada cierto tiempo. Es un servicio corto y de los que mejor se pagan solos.

La alineación y el balanceo van en el mismo intervalo, y conviene adelantarlos si golpeó un hueco con fuerza. En los tramos con baches de la Panamericana y en los caminos de entrada a las comunidades de Imbabura eso pasa más seguido de lo que uno quisiera.

Qué dicen los números del flanco

Ese código tipo 215/60 R17 96H que aparece en el costado no es un número de serie: cada parte significa algo, y sirve para no equivocarse al reponer.

  • 215 — ancho de la banda en milímetros.
  • 60 — altura del flanco como porcentaje del ancho. Un número más bajo significa flanco más corto y perfil más deportivo.
  • R17 — diámetro del aro en pulgadas.
  • 96 — índice de carga: cuánto peso soporta cada llanta.
  • H — índice de velocidad máxima homologada.

Los dos últimos son los que más se pasan por alto y los que no conviene bajar. Montar una llanta con menor índice de carga del que pide el vehículo es un problema serio en una camioneta que trabaja cargada, y el índice de velocidad tampoco es negociable a la baja.

La medida original de su auto está en la misma etiqueta del marco de la puerta donde aparece la presión.

Lo que no conviene hacer

No cambie solo una llanta si las demás están gastadas. Y si va a cambiar dos, monte las nuevas atrás, no adelante. Suena al revés de lo que dice la intuición, pero es lo correcto: con las nuevas atrás el auto conserva estabilidad si pierde adherencia; con las nuevas adelante y las gastadas atrás, el tren trasero se suelta primero y el auto se vuelve impredecible sobre piso mojado.

Tampoco conviene mezclar medidas o tipos de dibujo distintos en el mismo eje. Y si el auto lleva llantas direccionales, la rotación tiene que respetar el sentido de giro marcado en el flanco.

costos promedio de mantenimiento por marca, rotación de llantas

Preguntas frecuentes

¿Cuándo hay que cambiar las llantas?

Cuando la banda llega al testigo, que corresponde a 1,6 milímetros. En la práctica conviene no bajar de 3 milímetros, porque el agarre en mojado cae bastante antes del límite legal.

¿Cada cuánto se rotan?

Cada 10.000 kilómetros aproximadamente, junto con alineación y balanceo. Reparte el desgaste y hace que las cuatro duren lo mismo.

¿Se pueden usar llantas viejas si tienen dibujo?

El caucho envejece aunque no ruede. A partir de los 5 años conviene revisarlas y no pasar de los 10. La fecha está en el código DOT del flanco.

Se gasta más un lado que el otro, ¿es la alineación?

Casi siempre sí. Pero conviene revisar también rótulas y bujes, porque una suspensión con juego desalinea de nuevo a los pocos kilómetros de haber alineado.

Si al mirar sus llantas encontró alguno de los cuatro patrones, agende la revisión con marca, modelo y kilometraje. Medimos profundidad en las cuatro, revisamos presión, y si el desgaste es desparejo miramos alineación y suspensión, porque cambiar llantas sin corregir la causa es repetir el gasto en unos meses. Lo desarrollamos en las consecuencias de no hacer el mantenimiento.

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